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¿Te has preguntado alguna vez por qué tus señales viajan sin dificultad por medio mundo y, otros días, de repente, reina un silencio radiofónico absoluto? La respuesta nos la da una gigantesca dinamo situada a 150 millones de kilómetros de distancia: nuestro Sol.
Para nosotros, el Sol es mucho más que una simple estrella fascinante. Con su radiación de alta energía, ioniza las capas superiores de nuestra atmósfera y convierte la ionosfera en un espejo gigantesco para nuestras ondas de radio. Sin embargo, este sistema se encuentra en constante cambio, marcado por ciclos fascinantes y fuerzas colosales. Desde la alternancia diaria entre el día y la noche, pasando por fenómenos estacionales como la propagación «Sporadic-E» en verano, hasta el gran ciclo de manchas solares de once años, la actividad solar determina de manera decisiva nuestra afición.
Las enormes erupciones solares y las eyecciones de masa coronal lanzan inmensas cantidades de energía al espacio. Lo que para nosotros, en el mejor de los casos, se traduce en impresionantes auroras boreales y fascinantes reflexiones de FM en la aurora, puede provocar, en el peor de los casos, cortes totales de radio en el lado diurno de la Tierra o incluso afectar a los sistemas de satélites y a las redes eléctricas de todo el mundo.
Hemos recopilado para vosotros la información básica sobre estos fenómenos de forma fácil de entender.
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